Partido de vuelta de la ronda previa clasificatoria para la UEFA Champions League que enfrentó al Villarreal con el Odense, esta vez en el Madrigal.
Los hombres de Garrido salieron concentrados sabiendo que debían remontar el 1-0 de la ida y esta mentalidad se vio plasmada en el sistema táctico. Una linea de 3 defensas en la que habia hueco de nuevo para el joven zurdo Joan Oriol permitió acumular hasta 5 hombres en el centro del campo. Bruno y Senna mas retrasados y Borja Valero, al contrario que en la ida, en una posicion mas centrada, donde más se suele gustar. Los hombres de banda fueron Cani y Camuñas mientras que la pareja de delanteros siguió siendo la esperada.
Una 3-5-2 que se convertía en ocasiones en una 3-2-3-2 cuando el Villarreal tenía el esferico y con las consecuentes subidas de Borja Valero y los extremos.
Además, el hecho de jugar con tres defensas no privó a Joan Oriol y a Zapata de subir de vez en cuando el carril de su banda para intentar generar ocasiones de peligro. Para ello, cuando uno de los dos se aventuraba al ataque, era Senna o Bruno el que ocupaba su posición defensiva, evitando así que el equipo se sintiera quebrado y vulnerable a contraataques.


